Los buscadores de Internet hoy por hoy no pueden distinguir si una noticia es verdadera o falsa, y eso se está convirtiendo en un problema.

Como ejemplo, el Washington Post público que la central eléctrica de Vermont había sido hackeada por ingenieros rusos ya que se encontró malware en uno de los portátiles de la compañía que procedía de Rusia.

Horas más tarde, este periódico empezó a dar más información y detalles, pero sin cambiar la fecha ni la hora primera de publicación y sin admitir el error o la premura del titular. Mientras, en los buscadores como Google, la noticia “no verdadera” corría imparable, sin que nadie reaccionara.

Si hubiera sido un periódico local no habría tenido tanta repercusión, pero al tratarse de un periódico muy arraigado en Estados Unidos y en el mundo, la polémica fue muy sonada. Este es solo un ejemplo, pero día a día, muchas noticias falsas salen a la luz y se difunden, y lo peor, muchos de nosotros les damos credibilidad.

Por si fuera poco, el periódico volvió sobre la misma línea, dando a conocer las conclusiones de un presunto informe de la CIA que atribuye la derrota de la excandidata presidencial Hillary Clinton a “hackers rusos” y a supuestas “noticias falsas” divulgadas por los servicios de inteligencias del Kremlin a través de redes sociales.


¿Podemos frenar estas noticias falsas?, esa debe ser la cuestión.

Lo verdaderamente importantes es contrastar la información, aunque si viene como en el ejemplo planteado, de un periodico como del Washington Post, muchas veces lo damos por sentado. En casos como este, debemos esperar a la confirmación oficial, y mientras no difundir para no generar lo que no se debe.

Hoy en día se impone la asunción de responsabilidad por parte de los periodistas o blogueros a la hora de contrastar la información, algo que desde tiempos inmemoriales se daba por sentado, pero en la era de la telemática parece no ser así. La responsabilidad común, eso sí, es de todos. No debemos difundir nada que no esté contrastado.


Te pido que compartas y me ayudes a difundir...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone