Un profesor de formación profesional, y siempre desde mi humilde punto de vista, debería poder dedicarse, aparte de ser profesor, a la profesión que debe enseñar en clase. Por ejemplo, en mi caso, imparto docencia de FP en un módulo que tiene una parte de ciberseguridad, y en mi profesión de responsable de sistemas y redes en varias corporaciones, también me dedico a dicha ciberseguridad. Así, estando reciclado a la última en todo el mundo de la seguridad informática en mi parte profesional, mis alumnos y alumnas lo agradecen ya que ven las novedades actuales en clase. Mi labor docente está en consonancia con mi labor profesional, y las dos están actualizadas, como se merece el mundo tecnológico hoy en día. Una profesión alimenta a la otra, y al final, esta realimentación alimenta mis clases.

Puede que alguien piense que tener dos profesiones como las indicadas, haga que no des el 100% en cada una de ellas, y no creo que sea verdad, siempre que te organices y te guste lo que haces. En mi caso y bajo mi humilde experiencia, el éxito está en la atención plena que dediques a cada profesión en el tiempo empleado. La atención plena en lo que hagas, bien sea la docencia o la informática profesional, fomenta una comunidad pedagógica y profesional en la que los alumnos y los clientes florecen en lo académico, lo emocional y lo social, y los profesores avanzan como profesionales y como personas.

La atención plena es una manera consciente e intencionada de sintonizar con lo que está pasando dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Este planteamiento concreto sobre la importancia de prestar atención y pulir la consciencia mejora el enfoque mental y el rendimiento académico, lo que refuerza diversas habilidades que contribuyen al equilibrio emocional y profesional entre las dos profesiones. Volviendo a mi caso particular, extensible a todo el profesorado de FP, de secundaria o incluso universitario, saber tener atención plena cuando das clase, o cuando estas trabajando como responsable informático en una empresa, es lo más importante para poder tener éxito en los dos trabajos, y poder compaginarlos sin que uno de los dos se interponga en el otro, o que uno absorba el otro.

Los mejores profesores son profesores plenamente atentos, conscientes de sí mismos y sintonizados con su alumnado. La enseñanza con atención plena fomenta una comunidad pedagógica en la que el alumnado florece en lo académico y en lo profesional, y los profesores y profesoras avanzan como docentes y como personas.

Enseñando la atención plena directamente a los alumnos se incrementan los efectos de la presencia del profesor, entrenando a los alumnos para que ejerciten por sí mismos habilidades de atención sencillas, prácticas y universales. Estos planteamientos se refuerzan mutuamente y benefician a todos en el aula. Por ejemplo, cada vez que un alumno o alumna me hace una pregunta, les dejo pensar dicha pregunta un rato sin contestarles y que intenten ser ellos mismos los que se la respondan, ya que, cuando no este yo para ayudarles, y necesiten una respuesta a cualquier cuestión profesional, deben saber buscar las soluciones a sus preguntas. En clase, intento que aprenda a buscar sus soluciones, y una vez buscada, entre todos lo comentamos y lo solucionamos. Así aprenden que mas importante es saber buscar y trabajar, que memorizar.

Para que el aprendizaje sea más efectivo, los profesores deben poner en marcha el proceso de entretejer entre sí redes diversas. Para ello, los profesores deben entender sus experiencias interiores propias, reconocer las necesidades de sus alumnos, e implementar estrategias pedagógicas adecuadas. Son las habilidades de atención y de conciencia del propio profesor las que impulsan este proceso; cuando más fuertes sean estas habilidades, mejores serán los resultados… para todos. Cuando yo me planteé entender mis experiencias para conocer mejor a mis alumnos, decidí dejar de poner exámenes. Desde ese día entendí la formación profesional como eso, profesional, por lo que pasé a dar clase y a evaluar por otros medios que nunca fueran memorizar, exámenes, etc…



¿Para qué sirve la atención plena?

Es cierto que la atención plena no es la panacea para los problemas del mundo laboral compatible, pero aporta una estrategia práctica para trabajar directamente con la realidad docente y profesional. Puede que no seas capaz de cambiar determinadas cosas de tu vida, en el trabajo o en casa, pero sí que puedes cambiar tu vivencia de estos aspectos inmutables de la vida, el trabajo y del hogar. Y cuanto más presente estás en tu propia vida, de más opciones dispondrás para influir en cómo se desenvuelve la misma.

Para poder aplicar la atención plena en el mundo docente y en el mundo profesional, muchas veces debemos dar un paso atrás mentalmente para verlo todo con más perspectiva, para observar lo que ha sucedido sin implicarte inmediatamente en emociones y reacciones intensas, así como aportar un cierto tipo de protección contra reacciones no constructivas y contra esa autocrítica que puede escapársete y hacer más difícil una cosa que ya es difícil de por sí. El mero acto de detenerte para respirar puede ayudarte a desacelerarte, a ver las cosas con una perspectiva más amplia y a redirigir la energía de la situación. Y además, te ayuda a no llevarte trabajo de un sitio a otro, del centro a la empresa, o de la empresa al centro.


¿Qué beneficio posee la atención plena?

Para el profesorado

  • Mejora el enfoque y la consciencia.
  • Aumenta la receptividad ante las necesidades del alumnado.
  • Fomenta el equilibrio emocional.
  • Apoya la gestión y la reducción del estrés.
  • Favorece la buena salud de las relaciones personales en los dos trabajos y en casa.
  • Mejora el clima del aula.
  • Favorece el bienestar general.

Para el alumnado

  • Favorece la disposición para aprender.
  • Fomenta el rendimiento académico.
  • Refuerza la atención y la concentración.
  • Elimina la ansiedad antes de los exámenes, ya que desaparecen.
  • Fomenta la autorreflexión y el autososiego.
  • Mejora la participación en el aula favoreciendo el control de los impulsos.
  • Aporta herramientas para reducir el estrés.
  • Mejora el aprendizaje social y emocional.
  • Fomenta las conductas y las relaciones personales sanas.

En definitiva, el profesor desempeña en el aula un papel fundamental para el éxito de cualquier planteamiento con el que se pretenda llevar la atención plena de sus alumnos y alumnas. Para ello, ese mismo profesor es el que debe tratar sus clases con atención plena, y dar ejemplos reales de la materia que enseña, y si para ello debe tener otro trabajo y compatibilizar los dos, solo debe saber cómo poder hacerlo y establecer límites entre ellos para no dejar de lado ninguna de las dos profesiones, eso es, estar 100% como profesor cuando toque, y 100% como profesional cuando sea.

Vuestra presencia como profesores conformará la experiencia de vuestros alumnos, con independencia de que os encarguéis de desarrollar las técnicas, de implementar un programa de estudio o de hacer una salida profesional. La enseñanza con atención plena apoya la enseñanza de la atención plena, y la compatibilidad laboral complementaria es 100% recomendable en la formación profesional para poder estar a la última en vuestras labor docentes.


Compatibilidad laboral educativa en la Generalitat Valenciana:

http://www.ceice.gva.es/es/web/rrhh-educacion/compatibilitats


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